Hace algunos aņos, empaque en una valija mis escasas pertenencias...(con las que podėa cargar), mis recuerdos un gato llamado Elfie y a mi niņo de 14 aņos y con la idea fija en la brisa salada del mar y el sol magullando mis ya maduras celulas llenas de ācido citadino y partė ( no sin rumbo fijo) pero si desconocido, hacia el mėtico Puerto Escondido. Casi casi "La Tierra Prometida" La primera visiōn que de este lugar recibo es la abundacia de color azul, liquido y etčreo conjuntāndose māgicamente al lado de la carretera, anunciāndome con la constante e interminable lėnea de palmeras manglares y brillantčz visual..la acogida que este lugar darėa a nuestros entumecidos cuerpos cansados de un viaje lleno de espectaciōn que con el paso de los minutos se volvėa una cālida...muy cālida realidad
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